¿Cómo puede afectar el deporte a nuestra salud bucodental?

 

Cada vez son más los estudios científicos que señalan cómo determinados problemas de salud bucal pueden afectar a otras partes del cuerpo (fatiga muscular, roturas musculares, problemas cardiovasculares y articulares, esguinces, etc.) y por tanto repercutir en el rendimiento deportivo.

Por lo que, si no se toman las medidas adecuadas, el deporte, así como determinados hábitos de los deportistas, conllevan diferentes riesgos para la salud bucal:

 

  • Muchos jugadores de baloncesto (Como Lebron James, Stephen Curry, Pau Gasol, Ricky Rubio, etc) tienen el hábito de apretar o rechinar los dientes (bruxismo) mientras desarrollan la actividad deportiva, lo que provoca un aumento del riesgo a padecer problemas como la sensibilidad dental, fisuras, maloclusión, fracturas dentales, etc.Además, cabe destacar que el bruxismo implica una sobrecarga funcional que puede dar lugar a contracturas musculares y dolores de cabeza o cuello, lo que a su vez puede impedir un control total de los movimientos de cuello, cabeza y hombros. Y por tanto limitar nuestro rendimiento deportivo.

    Y estos dolores de cabeza, oídos o mandibulares pueden generar problemas de estrés, ansiedad e insomnio perjudicando la calidad de sueño y afectando a nuestra condición física.

  • Las caries, así como las patologías de las encías y el hueso que soporta los dientes, son focos de infección a partir de los cuales las bacterias consiguen pasar el torrente sanguíneo y causar daños en tendones, músculos y articulaciones (mialgias, tendinitis,etc.) y además de dificultar el proceso de recuperación de las lesiones. La aparición de caries se relaciona de forma directa con el consumo excesivo de productos con un alto contenido de azúcar como barritas energéticas, bebidas isotónicas, zumos, batidos, etc.
  • La enfermedad periodontal es una infección inflamatoria de nuestra encía que puede generar una inflamación en otras partes de nuestro organismo y favorecer a la aparición de patologías cardiovasculares, diabetes o infecciones inflamatorias. Las bacterias que suelen acumularse en nuestras encías a la hora de sufrir enfermedad periodontal viajan por nuestro torrente sanguíneo y terminan por adherirse a determinados tejidos y articulaciones provocando como hemos dicho anteriormente problemas articulares y cardiovasculares. Por otra parte, no tener una boca limpia y llena de bacterias provoca procesos inflamatorios o infecciones que necesitan de una movilización de energía y recursos para ser combatidos por nuestro organismo, lo que resta energía al deportista y empeora su rendimiento.
  • El esfuerzo físico y el estrés favorecen a la sequedad bucal (xerostomía), lo cual aumenta el riesgo de aparición de caries, sensibilidad dental, enfermedades periodontales, mal aliento, etc. Además, la deshidratación, la sequedad bucal y el entrenamiento intensivo pueden alterar nuestros mecanismos inmunológicos.
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  • También cabe destacar como afecta el tamaño y la posición de los maxilares a la apnea del sueño y nuestra respiración.

    El síndrome de apnea obstructiva del sueño se caracteriza por la aparición de episodios de apnea durante la noche. Es decir, se produce un cierre de la vía aérea superior, aumentando la contracción de los músculos abdominales, disminuyendo la saturación de oxígeno en sangre y aumentando el estrés oxidativo. Una reducción en el tamaño de los maxilares produce problemas respiratorios y una reducción de oxígeno en nuestro organismo. 

¿Cómo prevenir estos problemas para mejorar nuestra salud bucal y rendimiento deportivo?

Acude a revisiones periódicas con tu dentista: como hemos indicado anteriormente, nuestra salud oral influye en el rendimiento deportivo y a su vez el deporte conlleva riesgos especiales para la salud de nuestra boca. Por lo que es especialmente recomendable que acudas a las revisiones periódicas bucodentales con mayor frecuencia que la población general; a medida que un problema bucodental se alarga en el tiempo puede tener peores efectos en nuestra salud y por tanto en el rendimiento deportivo.

Es recomendable que le digas a tu dentista el deporte que realizas para ayudarte con la mayor eficacia posible. De esta forma, podrá recomendarte medidas específicas para tu caso, como, por ejemplo:

  • Uso de férulas de descarga para disminuir la tensión.
  • Reducción, en la medida de lo posible, de la ingesta de bebidas y productos energéticos.
  • Mayor frecuencia del cepillado dental.
  • Uso de protectores bucales.
  • Beber agua de forma regular para mantener bien hidratada la boca.

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